
(Escola Universitària Salesiana de Sarrià, Barcelona) – La tecnología y los productos que utilizamos todos los días a menudo no se han pensado para que los utilice todo el mundo. Muchos se han diseñado históricamente tomando como referencia un único perfil: el hombre. Ésta ha sido la reivindicación central de la jornada del Día de la Mujer, que la Escuela Universitaria Salesiana de Sarrià (EUSS) ha organizado este miércoles 4 de marzo.
Bajo el lema ‘La norma NO es normal’, la universidad ha reunido a Maria Visa, CEO de la empresa de robótica ETS Tech, y Ainoa Abella, investigadora en diseño y bienestar en Elisava, para analizar cómo la perspectiva de género puede transformar la forma de diseñar productos y tecnologías.
“Lo más fácil es diseñar por la norma, el reto real es diseñar para todos”, ha afirmado Abella. Según la ingeniera de diseño industrial, muchos productos que tienen un impacto directo en la vida de las personas se han diseñado bajo un estándar masculino y se han mantenido durante años sin cuestionarse. Algo que también ocurre en ámbitos como, por ejemplo, la salud femenina.
Como ejemplo, Abella ha presentado DRAINEE, un proyecto de rediseño de un drenaje quirúrgico utilizado habitualmente después de operaciones de cáncer de mama. Este dispositivo, que las pacientes deben llevar durante el postoperatorio para evitar infecciones, se ha mantenido prácticamente sin cambios durante décadas; a pesar de las incomodidades que puede generar en el día a día a las mujeres y, también, al pequeño porcentaje de hombres a los que se les detecta.
El proyecto plantea repensar su forma y uso teniendo en cuenta la diversidad de cuerpos, el contexto real de recuperación y también la dimensión emocional del proceso. “Cuando diseñamos, la primera pregunta debería ser quién será realmente el usuario. Muchas veces asumimos soluciones por tradición sin cuestionarlas”, ha explicado.
Micromachismos persistentes en entornos técnicos
Por su parte, Maria Visa ha puesto el foco en la necesidad de revisar los procesos de diseño también en sectores tecnológicos como la robótica o la industria. “Cuando desarrollamos tecnología a menudo nos piden directamente una solución. Pero lo que deberíamos preguntar primero es cuál es el problema real a resolver”, ha señalado.
Durante el debate también se ha abordado la presencia de sesgos en ámbitos emergentes como la inteligencia artificial, así como los micromachismos que todavía persisten en entornos técnicos. Según Visa, incorporar miradas diversas dentro de los equipos de innovación es clave para detectar estos sesgos.
La mesa redonda ha sido organizada por la Comisión de Igualdad de la universidad y ha sido moderada por la profesora Sara Carrera.
Publicado por: Marta Jové Company
