
(Universidad Católica Silva Henríquez, Santiago de Chile) – El Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales y Juventud consolida su trabajo en docencia, producción científica y vinculación con el medio, posicionándose como un actor clave en la implementación del Plan de Desarrollo Estratégico de la UCSH y en la generación de conocimiento con impacto social.
El Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales y Juventud (CISJU) de la Universidad Católica Silva Henríquez cerró el 2025 y proyecta 2026 con un mensaje claro: la investigación no solo debe producir conocimiento, sino también ponerlo en circulación, conectarlo con actores sociales y orientarlo a resolver problemas concretos. Así lo evidencia su informe anual, que muestra un trabajo sostenido en docencia, productividad científica, redes, transferencia y presencia pública, consolidando al centro como un actor relevante en el debate social.
El CISJU está conformado por siete académicas y académicos organizados en tres líneas de trabajo: juventudes, generaciones y procesos políticos; pobreza, territorio y exclusión social; y migraciones. Desde ahí, el equipo desarrolla docencia en pre y postgrado, con una alta participación en formación avanzada, incluyendo cursos, dirección de tesis y presencia en claustros y comités académicos. Este trabajo se articula con una activa vinculación con el medio, integrando la investigación con los contextos reales donde se desarrollan las problemáticas estudiadas.
Una visión compartida: investigación al servicio de la sociedad
La directora del CISJU, Antonia Lara, señaló que “nuestro trabajo busca no solo producir evidencia de calidad, sino también ponerla en diálogo con la sociedad. Queremos que la investigación contribuya a comprender mejor los problemas sociales y a aportar a la transformación social . Este es un esfuerzo colectivo de todo el equipo, que refleja años de trabajo comprometido con el rol público de la universidad”.
Uno de los aspectos más destacados del período es la capacidad del centro para transformar la investigación en conocimiento socialmente relevante. Durante 2025, el CISJU registró 20 ponencias en congresos nacionales e internacionales, 13 participaciones en otros eventos académicos, organizó 8 seminarios, coloquios o workshops, y desarrolló 8 actividades de transferencia con organizaciones de la sociedad civil y el Estado. A esto se suman 53 apariciones en medios de comunicación, además de su participación en redes académicas y en comités consultivos y de evaluación. Más que cifras, estos resultados reflejan una apuesta por la circulación, el diálogo y la valorización del conocimiento generado en la universidad.
En materia de investigación, el centro reportó 15 proyectos con financiamiento externo —13 nacionales del sistema ANID y 2 internacionales— y 19 publicaciones entre artículos, capítulos de libro y libros, con una presencia relevante en revistas indexadas en Web of Science (WoS) y Scopus. Este desempeño no solo da cuenta de productividad, sino de una práctica investigativa que combina calidad, colaboración, internacionalización e impacto social, en línea con la Política de Investigación, Innovación, Emprendimiento, Creación Artística y Transferencia Tecnológica de la UCSH.
Reconocimiento institucional y aporte académico
Desde la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas, su decano, Juan Fernández, relevó el papel del centro señalando que “el CISJU es un pilar fundamental para nuestra facultad. Su trabajo no solo fortalece la producción científica, sino que también aporta de manera concreta al desarrollo del conocimiento en áreas clave para la comprensión de la sociedad. Es un espacio que articula investigación, docencia y vinculación, contribuyendo significativamente tanto al crecimiento académico como al posicionamiento de la facultad y de la universidad en su conjunto”.
En tanto, el vicerrector académico de la UCSH, Héctor Cavieres, relevó la trayectoria del centro “el CISJU ha desarrollado por años un trabajo sólido, consistente y comprometido con la realidad social. Hoy ese recorrido se vuelve fundamental para el Plan de Desarrollo Estratégico 2026–2030, especialmente en el fortalecimiento de una investigación orientada a la transformación social y al trabajo desde los territorios”.
En línea con este nuevo Plan de Desarrollo Estratégico, el CISJU proyecta para 2026 fortalecer la formación integral en pre y postgrado, intensificar la vinculación del conocimiento con contextos y territorios reales, profundizar colaboraciones con la sociedad civil, el Estado y la academia, y continuar aportando a la productividad científica mediante nuevas publicaciones en revistas de alta indexación, postulaciones a Fondecyt y mayores alianzas internacionales. Asimismo, se propone seguir integrando a estudiantes en proyectos de investigación, consolidando su rol formativo.
Proyección estratégica e impacto a futuro
El CISJU encarna con sus acciones lo que la Política de Investigación, Innovación, Emprendimiento, Creación Artística y Transferencia Tecnológica de la UCSH impulsa. CISJU lidera la transformación de la universidad en un referente para la creación, difusión y valorización del conocimiento mediante proyectos interdisciplinarios y colaborativos que aborden desafíos sociales, económicos y ambientales.
En el mismo camino, el director de Investigación e Innovación UCSH, Héctor Opazo, destacó el carácter estratégico del centro “el CISJU es un ejemplo de cómo la investigación puede articularse con los desafíos del país. Su trabajo fortalece el posicionamiento de la universidad y se vincula directamente con el desarrollo de capacidades que impulsa el plan FIUT con miras al 2035, proyectando una institución más innovadora, conectada y con impacto”.
En conjunto, el ciclo 2025–2026 del CISJU muestra cómo un centro académico puede transformarse en una verdadera plataforma de valorización del conocimiento: produciendo evidencia, publicando en circuitos de calidad, formando estudiantes, colaborando con redes y devolviendo sus resultados a la esfera pública. En la arquitectura institucional de la UCSH, este trabajo se posiciona como una pieza clave para impulsar la política de investigación y hacer operativos los objetivos del Plan de Desarrollo Estratégico 2026–2030.
